Pandemia, reducción de jornada laboral y solidaridad internacional

Pandemia, reducción de jornada laboral y solidaridad internacional

El equipo de 50mm noticias y cultura, conversó con Ernesto “Quiqui” Trigo * sobre la pandemia, las propuestas superadoras desde el sindicalismo y la solidaridad internacional con la causa palestina.

Por 50mm noticias y cultura  (@50mmnoticias)

–  Culminó un año complicado,  signado sin dudas por la pandemia del Covid-19 y sus consecuencias. Un año que inició con debates propios del contexto novedoso, que incluyó miradas de como salir mejores de esta trágica situación y de cómo abordarla. Vimos de todo. Estamos hoy en el inicio de un nuevo año, también en pandemia,  pero ya no con tanta desorientación.   ¿Qué balance nos podés ofrecer ?

–  Voy a ser un poco pesimista. Creo que tuvimos la posibilidad al comienzo de la pandemia de empezar a disputar el sentido común de la gente.  Quedó evidenciado a qué juega cada  uno, cuál es el rol histórico de muchos y cuál es la respuesta, en este caso, del campo popular. Y digo que tuvimos la posibilidad de empezar a disputar el sentido común porque quedó claro para doña Rosa y el señor de acá a la vuelta, para el campo popular y para todo el mundo, que la pandemia nos permitió ver un montón de cosas que sabíamos que no estaban bien. La pandemia visualizó que la salud es una mercancía, que la educación también es una mercancía. Nosotros que nos ubicamos en el campo popular y pensamos de otra manera, creemos que hay que disputar ese sentido común. Disputarlo diciendo que esto que vivimos es capitalismo puro y que hay que debatirlo. No puede ser que ante una pandemia se despidan a trabajadores o se les  baje el salario.  Que la solución sea: o reducción salarial o trabajar más horas. Que te digan “hay que poner el hombro”, “hay que trabajar más horas para sacar entre todos esto adelante”. Hay que ser claros, cuando se dice “sacar esto adelante” se habla de sacar el sistema adelante. Entonces la verdad es que tengo una mirada bastante negativa de cómo se resolvió y como se  viene resolviendo, más allá de las vacunas.  Debo decir también que en el mundo se están matando feo; Canadá tiene 40 millones de habitantes y compró vacunas para 400 millones de personas. Pero África no tiene ni un solo país en el que hayan aplicado ni una sola vacuna. Pasa lo mismo que paso siempre. 

– ¿Por dónde creés que debe pasar el debate?

Yo creo que nuestra discusión se debe basar en lo que vengo planteando hace un tiempo, que tiene que ver – entre otras cosas –   con que dentro del campo popular a veces se cree que el capitalismo no tiene crisis. Después cuando la crisis viene, se  cree que se sale  trabajando más.  Y la verdad es que no.  Hay que marcar la agenda en ese debate de ideas. Debate entre los que creemos que hay que cuestionar al capitalismo, que hay que destruirlo y otros sectores del campo popular que creen en un capitalismo idílico. El que gane ese debate,  es el que va a terminar poniendo las bases para lo que se viene. Pero si ese debate lo ganan los medios monopólicos, los traidores o el capitalismo concentrado, se va a intentar salir de la crisis trabajando más, reduciendo salarios. Si ese debate lo ganamos nosotros, se sale de la crisis de otra manera, planteando nuevos modos de producción, planteando cosas que están por fuera de lo que es la lógica actual. Se dice estar resolviendo problemas en términos económicos y sociales, pero el rico sigue siendo rico,  el  pobre cada vez es más pobre y el trabajador está cada vez peor. Entonces, en esa balanza,  el que va ganando no es el campo popular, sino que otros sectores.

– ¿Qué propuestas se están trabajando a modo de  superación de la crisis en la que estamos inmersos e inmersas?

Nosotros como federación sindical mundial,  organización que tiene ya 75 años y que ideológicamente es anticapitalista, democrática, antiimperialista e internacionalista,  estamos llevando a cabo  una campaña a nivel mundial sobre la libertad de los niños palestinos en las cárceles israelíes. Niños de 7, 8 ,9, 10, 11, 12 años. Campaña cómo se ha hecho en otros momentos históricos  contra el apartheid, o contra la agresiones imperialistas sobre Vietnam.  Como siempre,  la FSM  ha estado en los procesos populares, ya sea al frente de estos o acompañando a los pueblos de todo el mundo. La FSM es una organización anticapitalista y lo que nosotros planteamos es que hay que derrotar al sistema capitalista para que la clase trabajadora de verdad se pueda empoderar. Pero  de verdad.  ¿Y qué es empoderar? Algo que está muy en boga últimamente acá. Y para nosotros  es como diría Lenin, “la única y verdadera democracia es aquella que la defiende un obrero con un fusil”. Algo parecido podría ser esto. Lo que estamos planteando en el debate dentro del campo popular  es  ¿que hacemos nosotros?, ¿qué hacemos los trabajadores?  ¿Qué hacemos en un escenario donde se nos  presenta al  capitalismo y al mundo en crisis?. ¿Seguimos haciendo horas extras para restablecer el sistema y que pueda otra vez reformarse para que nos siga explotando?. O empezamos a darle disputa a eso. Es en ese sentido que nosotros estamos planteando las 35 hs semanales, estamos planteando que no se puede salir de la crisis explotando más a los trabajadores, estamos hablando de reducción de la jornada laboral a 35 hs semanales sin baja salarial. Trabajar menos para que trabajen todos.  En lugares donde hay mayores condiciones, seguramente se podrán conseguir mejores cosas. Pero en los lugares donde no hay tantas condiciones,  lo mínimo que se puede conseguir es que un trabajador pueda trabajar 35 horas semanales, lo cual no nos parece que sea una locura en términos económicos. Funciona también desde el punto de vista capitalista. Los grandes países, o varios países de Europa,  están aplicando las 35 hs semanales y no porque sean buenos, sino porque está comprobado que las primeras 6 hs de trabajo es donde más se produce y en las 3 hs restantes  la producción resulta ser no tan efectiva . Entonces hasta en términos de modo capitalista es conveniente. Por otro lado, lo que nosotros planteamos es que un trabajador que trabaja 9 hs diarias, que tiene 1.30 hs o 2 hs de viaje de ida para ir al trabajo y 2 hs de vuelta, son 3 o 4 hs de transporte para ir a trabajar más las 9 hs diarias. Una persona está fuera de su casa entre 12 y 13 hs por día y después tiene que dormir para poder levantarse al otro día y volver a hacer lo mismo. ¿Cuál es la vida?  Nos preguntamos eso. Es como la canción que dice “queremos todo lo que es bello”.  Entonces, ¿cómo hacemos? La vida es una sola. De los laburantes; ¿cuántos tienen la posibilidad de ir a ver a sus hijos a la escuela, cuando terminan o empiezan la etapa escolar? Poder ir a disfrutar, poder ir a un cine, poder ir a un teatro, poder leer un libro. Hoy  eso no se puede hacer, porque vos estás el 70%, 80% de tu vida entre yendo al trabajo y volviendo . Estamos todo ese tiempo durmiendo y ocupados del trabajo.  ¿Cuál es el momento para disfrutar con la familia? . Desde la FSM proponemos  otras formas; otras formas de vida, otras formas de producción, porque queremos vivir mejor.

– En todo este encuentro apareció una mirada internacional de las relaciones sociales y de poder.  En ese marco, entendemos que se fundó la organización internacional de trabajadores y trabajadoras del cuero, la UIS. ¿Cómo es esta experiencia organizativa? 

Si, la UIS TEXGAL. Es  la unión internacional sindical de la rama de los trabajadores textil, confección, cuero y calzado a nivel mundial de la FSM. A mí me tocó, tuve y tengo el honor de ser el presidente mundial de la UIS  desde marzo del año pasado,  donde se eligió la dirección en el congreso de El Cairo. La UIS agrupa aproximadamente a 5 millones de trabajadores a nivel mundial,  de  países de África, de Asia, algunos de Europa, de América Latina. Hay compañeros de aca de Argentina, los hermanos de Uruguay, Brasil, Chile. La idea de la UIS  es tratar de agrupar a los trabajadores de estas ramas para poder estar y discutir lo que nos pasa a todos nosotros desde nuestra industria, desde nuestras ramas. Nosotros sabemos bien que los empresarios van y se reúnen en Davos, o se reúnen en eventos internacionales para poder pensar como cagarnos y nosotros necesitamos también poder reunirnos en eventos, en encuentros presenciales o virtuales para poder diagramar políticas que nos permitan poder contrarrestar las políticas que ellos planifican para seguir explotando a los trabajadores. Básicamente es eso, nosotros hemos tenido algunos ejemplos de conflicto este año que pasó. Tuvimos una huelga que organizamos en Argentina y en Uruguay, al mismo momento, el mismo día.  Conflicto salarial que se dio en Argentina en una de las ramas del cuero, la rama de las curtiembres. Daba la particularidad de que la empresa SADESA es una multinacional argentina de capitales argentinos  y  tiene empresas de la rama en Uruguay, se organizó el  conflicto de manera regional.  Es ese el espíritu de las UIS,   poder  reagrupar a los trabajadores de las ramas dentro de la FSM con una orientación de disputa hacia quienes nos explotan.  Al fin y al cabo, más allá de los países de los que prevengamos, el grado de explotación que sufrimos es muy similar, como en  este caso puntual. Se busca construir una orientación de disputa hacia los tipos que se juntan para poder seguir cagandonos.

–   Momentos atrás nos hablabas de una campaña a nivel mundial por la libertad de las y los niños palestinos en las cárceles israelíes. ¿ De qué se trata? 

Si. La FSM está llevando adelante esta campaña por la libertad de los niños palestinos. No porque solamente creemos que es justa, sino porque también tiene que ver con la propia historia de la FSM que llevó adelante campañas a nivel mundial como te contaba antes , en contra de la Guerra de Vietnam  o contra del Apartheid. También hay otras acciones. En estos momentos llevamos adelante una campaña para que se le entregue el Premio Nobel de la Paz a las brigadas cubanas. Brigadas que mientras los imperialistas meten presos a niños en Israel o mientras que los norteamericanos llevan guerra, sufrimiento y bombas a un montón de lugares, los cubanos llevan medicinas y médicos. Ellos han demostrado lo que son.  Cada uno de los sectores lo ha demostrado. Los imperialistas, los yanquis, y también los cubanos. La diferencia antagónica  es que unos apuestan por la muerte y otros por la vida.  La campaña por la libertad de los niños palestinos, la llevamos adelante con fuerza. Es inadmisible que  niños estén siendo juzgados por tribunales militares. Es realmente un delirio que no tiene ningún tipo de sostén. Sabemos que detrás de esto está el estado de Israel. Por supuesto para tratar de acallar y que no exista la lucha Palestina por su liberación. ¿Qué es lo que hacen?, golpean a lo más sensible que puede tener una sociedad;   los niños. En esta campaña pueden intervenir todos. No solamente las organizaciones sindicales, sino también los movimientos sociales, agrupaciones de cualquier tipo.  Esta es una campaña no sólo sindical, sino que es una campaña de carácter amplio. Desde acá hacemos un llamamiento a todas las organizaciones que se quieran sumar. 

 

*Coordinador de la federación sindical mundial cono sur y secretario general del sindicato argentino de la manufactura del cuero.