Soberanía alimentaria: una deuda de la democracia argentina

Soberanía alimentaria: una deuda de la democracia argentina

La crisis producto de la pandemia de COVID-19, el fallido intento de estatizar Vicentin y el debate en torno a la instalación de megafábricas de chanchos en Argentina puso a la soberanía alimentaria en boca de todxs. Los medios de comunicación, los dirigentes políticos y hasta en las redes sociales, todxs hablan de ella pero, ¿De qué hablamos cuando decimos soberanía alimentaria?

Por prensa UTT (@trabajadoresdelatierra)

La Soberanía Alimentaria implica el derecho de los pueblos a una alimentación saludable y nutritiva, y a decidir su propio sistema agroalimentario. El concepto surgió como propuesta de la Vía Campesina, un movimiento internacional que reúne organizaciones campesinas e indígenas en más de 80 países, hace 25 años. Se trata de un programa político que tiene como objetivo transformar el modelo productivo actual para ir hacia un modelo que ponga en el centro el derecho a la alimentación sana, segura y soberana de nuestros pueblos por sobre los intereses de las industrias alimentarias concentradas.

Bajo esa premisa y con la firme convicción de que otro modelo agroalimentario en la Argentina  es posible, en la Unión de Trabajadorxs de la Tierra trabajamos todos los días en cada rincón del país para garantizar alimentos sanos y a precios justos para el pueblo argentino. En cada campo, en cada quinta, en el conurbano, en el monte o en la cordillera, las más de 17 mil familias que formamos parte de la UTT -cooperativas lácteas, pequeñxs productorxs frutihortícolas, familias crianceras, floricultorxs- somos la prueba de que es posible producir de otra forma y que no es cierto el mito de que para producir a gran escala necesitamos el paquete tecnológico del agronegocio.

La propuesta de Soberanía Alimentaria nace como una respuesta al avance del agronegocio, los alimentos transgénicos y los agrotóxicos que se presentaban como la solución a la crisis alimentaria global. Veinticinco años después vemos cómo ese modelo no sólo no trajo las soluciones prometidas sino que, por el contrario, significó más hambre, más concentración, más contaminación, más enfermedades y una expulsión permanente y progresiva de las comunidades campesinas e indígenas de sus territorios. El modelo falló y los números así lo demuestran: según datos de UNICEF (1), en 2019 el 8,6% de los niños, niñas y adolescentes de la Argentina vivía en hogares que no alcanzaban a cubrir la canasta básica de alimentos. Además, según un informe de la  relatora especial sobre derecho a la alimentación de la ONU (2), Hilal Elver, solo un 6% de la población argentina consume la cantidad de frutas y verduras recomendada por la Guía Alimentaria de la Organización Mundial de la Salud, mientras que nuestro país es tristemente célebre en la región por liderar el consumo anual de productos ultraprocesados per cápita.

Es evidente que ya no podemos mirar para el costado.  Necesitamos discutir qué modelo agroalimentario queremos en nuestro país. Desde la Unión de Trabajadorxs de la Tierra creemos que ese modelo debe ir de la mano de la agroecología, un modelo de producción sustentable que protege la vida y la salud de productorxs y consumidorxs, un modelo político y social que propone trabajo digno, comercio justo, cuidado del ambiente y de la biodiversidad. Y sabemos que es posible hacerlo porque la agroecología ya es una realidad en nuestro país de la mano de pequeñxs productorxs como Delina Puma, coordinadora del Consultorio Técnico Popular (CoTePo) de la UTT, o Josué Trujillo, productor de la localidad de El Pato, Berazategui, cuya quinta fue la segunda del país en recibir la certificación agroecológica. Sabemos que es posible porque trabajamos día a día en nuestras Colonias Agroecológicas y vemos cómo cada vez son más lxs consumidorxs que se suman a esta propuesta en nuestros nodos y almacenes. 

Estamos convencidxs de que un modelo agrario soberano y popular es posible, y que ese es el camino hacia la soberanía alimentaria. Pero para lograrlo necesitamos políticas públicas y un Estado que intervenga de forma activa en el mercado de producción de alimentos. Por eso, este año presentamos por tercera vez nuestro proyecto de Ley de Acceso a la Tierra, que busca crear un Procrear Rural para que lxs pequeñxs productorxs puedan acceder, a través de créditos blandos, a una vivienda digna y a una parcela donde producir alimentos. De esta forma, buscamos demostrar que con el acceso a la tierra para lxs productorxs de alimentos se solucionarían muchos de los problemas que hoy acarrea la industria agroalimentaria en nuestro país: hiperconcentración, especulación de precios, contaminación y trabajo informal o esclavo.

En Argentina sólo el 13% de la tierra está en manos de pequeñxs productorxs que producen más del 60% de alimentos que circulan en el mercado interno, mientras que el 1% de las empresas agrarias controlan el 36% de la tierra cultivada en nuestro país. “El acceso a la tierra para una familia productora es el acceso a derechos y a una vida digna, pero también significa alimentos sanos y a precios justos para el pueblo. Estamos planteando un proyecto de ley que no solo trae beneficios para las familias agricultoras, sino que también podría ser la respuesta a la crisis alimentaria que hoy vive nuestro país”, explicó Zulma Molloja, vocera de nuestra organización, al presentar en agosto el proyecto de ley frente a la Casa Rosada.

Si la pandemia vino a sacudir nuestra normalidad y obligarnos a pensar qué mundo queremos vivir, debemos preguntarnos a qué normalidad queremos volver. ¿Una normalidad que llene los bolsillos de unos pocos a costa del hambre de muchxs o una en la que se garantice el derecho a la alimentación de los pueblos? ¿Una normalidad en la que el 1% más rico siga viviendo a costa de la pobreza de muchxs o una con vida digna para todos, todas y todes? Nosotrxs estamos convencidxs: la nueva normalidad debe ser con soberanía alimentaria. Ahora es cuando.

 

Enlaces externos. 

(1)https://www.unicef.org/argentina/media/4776/file 

(2)https://www.lavaca.org/notas/hambre-obesidad-agrotoxicos-enfermedad-lo-que-la-onu-advierte-en-la-argentina/