El marketing no sabe escribir personajes femeninos.

El marketing no sabe escribir personajes femeninos. 

 

En los últimos años, y principalmente después del movimiento #metoo, finalmente se empezó a cuestionar en medios populares la larga brecha que hay entre hombres y mujeres en el cine, detrás y delante de cámara, pero los resultados parecieran decir que no se está abarcando de la manera correcta. 

 

Por Facundo Tapia (@_facundotapia)

 

Son múltiples las discusiones que se plantean alrededor del rol de la mujer que históricamente se invisibiliza en la construcción del espacio cinematográfico. Historias de mujeres con un contexto feminista escritas por hombres; ficciones y documentales de disidencias dirigidos y protagonizados por hombres cis heterosexuales, y el cuestionamiento de por qué las ternas de los principales festivales y premiaciones de cine, no tengan una sola candidata mujer en la premiación de “mejor director”.

Pero pareciera que lo más llamativo, el factor común que hace que todos los tipos de públicos notemos la presencia femenina en el cine, son las remakes de películas que ya cumplen entre 20 y 30 años de su estreno. A diferencia de la original, cambian el elenco de hombres con un cupo femenino por él de distintas mujeres con la participación de un hombre. Con más o menos detalles, la fórmula que plantea el “cine comercial”, es invertir roles, y así querer cumplir con una reparación histórica.

 

Remakes como la de “Ghostbuster” o “Ocean’s 8” son el ejemplo más visible de este tipo de films que sacan la bandera de una completa reivindicación feminista (aún siendo dirigidas y producidas por hombres), que luego son enormemente criticadas por estar llena de malas decisiones en el guión, estereotipar personajes femeninos, y en ocasiones forzar la actuación de actrices talentosas a papeles poco novedosos y sin ningún tipo de profundidad. 

 

Una discusión similar se plantea alrededor del subgénero del cine de superhéroes, que cuenta con el presupuesto para estrenar mínimamente en tres salas de cada cine alrededor del mundo, y aún así les recae una gran cantidad de críticas acerca de que en las historias macro, como el universo cinematográfico de Marvel o DC, las heroínas cumplen solo un rol de acompañantes o apoyo de los principales héroes, y en lo micro, aún teniendo sus propias películas y siendo protagonistas de las mismas, tienen narrativas chatas, en lugares comunes, y no aportan gran relevancia a la trama principal en conjunto a los héroes masculinos, como es el caso de “Wonder Woman”, “Captain Marvel”, o “Black Widow” (quien tiene su primer protagónico póstumo a su personaje en la historia principal).  

 

No es una sorpresa que el marketing de una película se maneje de esta manera, teniendo en cuenta, que parte del público se rasga las vestiduras al escuchar por ejemplo que “La sirenita” tendrá una remake con una actriz afroamericana interpretando a Ariel o el próximo James Bond puede ser interpretado por una mujer. 

Mientras que la mayor decisión inclusiva en este tipo de películas sea solo mostrar un elenco de mujeres, cuando existe una producción detrás, que elige subestimar la construcción de historias sólidas, desmantelar las decisiones artísticas de distintas realizadoras o guionistas en función a que un público reaccionario se sienta a salvo en su consumo, y se culpe a actrices de sus propias intenciones corporativas, se seguirán tomando decisiones como las de producir dos secuelas de “Los cazafantasmas”, una con el elenco original y otra con niños, intentando evitar el fracaso de una nueva versión femenina, por ser las actrices las que hunden la franquicia. 

Quizás la verdadera equidad se logre, cuando se comprenda que la inclusión no se trata de contraposiciones, ni de genitalidades solamente, sino de la construcción de personajes fuertes y protagónicos para todo tipo de personas, y quién lleve a cabo de esas historias, sea compuesto por equipos mixtos y sin apropiación de minorías.  

 

Facundo Tapia

@_facundotapia

 

Juego 50MM: 

La falta de profundidad entre distintos personajes femeninos y masculinos se da en gran parte de las películas que nos encantan y vemos cada vez que abrimos un servicio de streaming o enganchamos en la tv. Hagamos la prueba: 

Mirá la película “La terminal” de Steven Spielberg, luego de verla, recorta mentalmente todas las escenas de la co- protagonista Catherine Zeta-Jones. Contanos, ¿cuánto hubiera cambiado la historia si no hubiese existido su personaje, y por qué solo en que Tom Hanks hubiera tardado un par de días más en recibir su visa de turista?

Recomendaciones: 

Película: 

“Aves de presa y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn”

Quizás una de las pocas apuestas de un estudio grande para resaltar un personaje femenino de un cómic, de manera independiente a los personajes que la llevaron a escena (el propio título lo anuncia). Cae en varios clichés y estereotipos, pero sin duda es una película muy pensada en cuanto a lo que quiere contar, y vale la pena verla.

Dirigida por Cathy Yan, y producida (con una gran intervención artística) por Margot Robbie.

Podcast:

Cineharta (@cineharta)

Podcast conducido por Natalia Avalos (@nataliasudaca) y Vito Andrada (@vitoandrada). Se analizan distintos tipos de películas y series bajo una lupa feminista, intentando comprender como esta pensando el contenido que tanto nos gusta, y por qué elegimos verlo.  

Se escucha por Spotify y en la plataforma Anchor de manera gratuita. 

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