Iris Pereyra de Avellaneda: la lucha por la memoria

Iris Pereyra de Avellaneda: la lucha por la memoria

Cuadras y cuadras de sendero de tierra y caminata hacia aquella única casilla que aún está en pie en el corazón de Campo de Mayo. Cuatro paredes de material gris con dos ventanas. Ya no hay puerta, ni vidrios. Ahí, en una pared de aquellas cuatro sobrevivientes al paso del tiempo, al lado de una cruz de hierro oxidado, hay una foto del Negrito firmada por Iris. Abajo de la foto, en el piso, velas consumidas. Cada vez que Iris va a Campo de Mayo, le deja una velita encendida.

 Por Corriente Lohana Berkins (@lohanaberkinsok). PH: Jorge Benegas (@jorge_chacaritajr).

 

Por Campo de Mayo pasaron más de cinco mil detenides y desaparecides de les cuales sólo sobrevivieron unes 70. Hasta hoy este espacio de casi 43.000 hectáreas es prueba judicial para los juicios de la memoria. Iris Pereyra de Avellaneda, Vicepresidenta de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, es una de esas 70 sobrevivientes. Su hijo, Floreal “El Negrito” Avellaneda es la víctima más joven de los vuelos de la muerte. El General Santiago Omar Riveros fue declarado culpable por el homicidio de El Negrito.  Él, el militante de la Juventud Comunista con tan solo 15 años. El Negrito, hijo y nieto de comunistas, rosarino como El Che Guevara, parte de esa generación de jóvenes dispuestos a cambiar todo lo que deba ser cambiado.

 

“Nosotras, las compañeras, las camaradas, las comunistas siempre pusimos énfasis en seguir luchando por la libertad de nuestros queridos compañeros”, recuerda Iris Pereyra de aquella lucha emprendida en contra del golpe-cívico-militar-eclesiastico-empresarial. Hasta el día de hoy esta lucha incansable sigue viendo victorias: el pasado 26 de marzo se confirmó la condena a Lidia Fanni Villavicencio, obstetra de la maternidad clandestina de Campo de Mayo, acusada por la retención y el ocultamiento de una menor que años más tarde logró recuperar su identidad.

 

Los juicios por los crímenes perpetrados en Campo de Mayo comenzaron en 2009 y el primer caso es el del secuestro, tortura y desaparición del Negrito y su madre. Los condenados en ese juicio siguen impunes en su casa porque la Corte Suprema de Justicia tiene cajoneada la causa y no confirmó las sentencias. Los primeros fallos por abusos sexuales perpetrados en cautiverio comenzaron a aparecer recién en 2010 y fue por la lucha sostenida durante tantos años, remarca Iris Pereyra: “No se daban a conocer los abusos y las violaciones a nuestras compañeras. Son muy pocos los jueces que se tomaron en serio las violaciones, pero hemos hecho hincapié en esas denuncias y por eso han salido a la luz y muchas veces han terminado en fallos.”

 

La vicepresidenta de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, Iris Pereyra, recibió en diciembre de 2020 la entrega del premio Azucena Villaflor en reconocimiento a su lucha por la memoria, la verdad y la justicia en el antiguo patio de armas de la Ex ESMA.

 

Uno de los reclamos más actuales es el de la apertura de todos los archivos de la represión desde el año 1974 para saber qué pasó con todes les desaparecides en los más de 600 centros clandestinos que existieron en todo el país. Otro de los reclamos es que los juicios están sucediendo a cuenta gotas. Los jueces se niegan a hacer un juicio con todos los represores implicados: militares, civiles y clérigos responsables en mayor o menor medida de los más de 7.000 crímenes cometidos.

 

José Ernesto Schulman, Secretario Nacional de la Liga Argentina por los Derechos Humanos dijo en una de las tantas visitas a Campo de Mayo: “No somos nostalgiosos. Los sandinistas nos lo enseñaron: “No queremos llevar nuestros muertos con nosotros, sino de una vez por todas pararnos sobre su altura”, y eso debemos hacer: pararnos sobre la gran altura de nuestros compañeros y compañeras para alcanzar la unidad y el proyecto que necesitamos para ser realmente libres”.

 

P: ¿Qué recordás de tus compañeras de lucha en Campo de Mayo?

I: “Siempre las tengo presentes, y no solamente a las camaradas, sino que también h e hecho mucha amistad con algunas de las demás compañeras que estuvieron presas. Verdaderamente eran mujeres leales. Sigo en comunicación con algunas de ellas y es muy lindo, de vez en cuando nos juntamos aunque ahora con la pandemia no podemos hacer eso. Pero es importante mantener esa esa amistad y esa comunicación porque todas hemos pasado por lo mismo.”

 

P: ¿Cómo fue tu lucha como vicepresidenta en la Liga?

I: “Cuando yo salí en libertad de esos tres años en que estuve detenida en distintos lugares pensé que mi tarea sería la Liga Argentina por los Derechos Humanos. Yo soy comunista y seguiré siendo comunista hasta el fin de mi vida, pero militar en los Derechos Humanos en ese momento era muy importante. Yo conocía la Liga porque mi suegra sabía y conocía la historia desde el año 1957. Entonces decidí quedarme y al poco tiempo me nombraron vicepresidenta juntamente con Graciela Rosenblum, mi querida camarada, que ha fallecido hace poco y fue la primera que me recibió cuando salí en libertad. Y así fue que sigo militando y acompañando lo que más pueda. A Graciela le debo la vida, para mí fue una excelente compañera y hermana, fue una excelente camarada.”



Comentarios sobre “Iris Pereyra de Avellaneda: la lucha por la memoria

  • 11 abril, 2021 at 9:47 pm
    Permalink

    Iris luchadora incansable tú lucha es la nuestra por memoria verdad y justicia buscamos vida

    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *