Bombardearon la industrialización del país.

Bombardearon la industrialización del país.

El 16 de junio de 1955 aviones militares arrojan bombas y metralla en la zona de Plaza de Mayo. Resultan más de 300 muertos y mil heridos entre los transeúntes. En la CGT se concentran trabajadores para avanzar sobre la Plaza a defender a su gobierno. “Por orden del presidente de la Nación, no debe concurrir un solo hombre a la Plaza”.

Por: Alejandro “Guitano” Ulloa.  // Twitter: @Gitanoulloa // Instagram: @ulloagitano  // www.unblogdeclase.com

El saldo del bombardeo ha dejado más de tres centenares de muertos y un millar de heridos. Las bombas han explotado sobre trolebuses, en las bocas de entrada del subterráneo, sobre edificios y población civil. La ciudad humea bajo la llovizna mostrando un espectáculo desolador: personas llorando, heridos mutilados, hierros retorcidos, árboles arrancados, sombras y oscuridad sobre Buenos Aires. Rostros tiznados por el desconsuelo.

Fue el comienzo del golpe de Estado que empezó a desandar el plan de industrialización ejecutado bajo los primeros gobiernos de Perón. Las herramientas de planificación y mejora de la competitividad fueron desarmadas. El Instituto Argentino de Promoción Industrial (IAPI) fue el más conocido y vilipendiado.

La persecución llegó a diferentes instituciones. La Confederación General Económica (CGE) fue intervenida y sus dirigentes vetados para ocupar cargos de todo tipo. Con las herramientas de planificación estatal debilitadas y la entidad gremial de las PyMes intervenida, se empezó a desarmar la estructura económica y política pensada para el desarrollo industrial. Se encarceló a los diputados y senadores que habían aprobado los Planes Quinquenales por “traición a la Patria”. Se produjo el ingreso al Fondo Monetario Internacional. Se tomaron empréstitos que dieron comienzo a la deuda externa.

 

A VECES PARECE QUE SE PUEDE

En plena pandemia, la capacidad instalada industrial rebotó levemente y ya se usa más que bajo el gobierno de Mauricio Macri. En abril la industria ya alcanzó los niveles previos a la pandemia (63,5%) y superó el máximo de crisis macrista (2019; 61,6%). Las automotrices usan 39,1% contra 37,6% de abril 2019; textiles 52,4% contra 49,5% de marzo 2019; productos químicos 75,4% contra 70,5% de abril 2019.

El gobierno nacional sorprendió al capitalizar la empresa IMPSA con un aporte total de u$s20 millones en acuerdo con la provincia de Mendoza. La compañía empieza a recomponer su capital de trabajo y se proyecta otra vez como una empresa de vanguardia en desarrollos tecnológicos, referente internacional en materia de energía para la exportación de productos industriales de alto valor agregado y reafirma su liderazgo en materia de diseño y fabricación de equipamientos hidroeléctricos, eólicos, nucleares y para la industria del oil & gas. Su alto nivel de especialización y calificación es reconocido a nivel mundial.

“Es una alegría como representante de los trabajadores estar presenciando la capitalización de esta empresa tan emblemática de la que salieron grandes dirigentes metalúrgicos. Es importante que una empresa de esa magnitud y relevancia se vuelva a poner en marcha y es una señal de lo que ocurre cuando se trabaja en conjunto”, dijo el secretario general de la UOM Antonio Caló.

En el anuncio el ministro Kulfas aseguró: “IMPSA es una empresa estratégica para el desarrollo nacional. Debemos trabajar para que con profesionalismo podamos volver a colocar a IMPSA en los principales mercados del mundo. Industria es investigación, desarrollo, tecnología y trabajo. Industria es un desarrollo nacional posible con justicia social. Hoy es un día feliz para este ministerio, el país recupera las capacidades productivas de IMPSA y comienza una etapa que esperemos nos permita ofrecerle al mundo trabajo argentino con alto valor agregado”. El Ministerio de Desarrollo Productivo pagó el 75% de los salarios de los trabajadores de la empresa.

Tras un proceso largo la empresa, que tiene más de 720 empleados y genera trabajo para más de 100 PyMEs mendocinas vuelve a la vida. El Estado nacional pasa a tener del 63,7%, mientras que el Estado provincial se queda con el 21,2% de las acciones. El porcentaje restante (15,1%) permanecerá en manos privadas, correspondiendo un 9,8% de las acciones al fideicomiso de acreedores y otro 5,3% para el fideicomiso de la familia fundadora. Un respiro productivo y un salvataje que no sufrió acosos como “Todos somos Vicentín”.

 

EL SUEÑO DE VOLAR NO MUERE

En 1951 el presidente Perón mediante decreto 24103 funda junto a las instalaciones de la Fábrica Militar de Aviones la Fábrica de Motores y Automotores y al año siguiente crea Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME), donde se produjeron automóviles (el mítico utilitario Rastrojero), motos, tractores, etcétera. En el año 1980 la dictadura del ministro Martínez de Hoz cerró IAME. La fábrica fue entregada en 1995 a Lockheed Martín de USA, que “despidió a 900 compañeros y compañeras quedando solo un plantel sin gremio porque no nos dejaban ser representados”.

En 2010 Néstor Kirchner compró las acciones a Lockheed y “mediante una dura lucha sindical logramos la reestatización con el nombre de Fadea S.A. Durante los gobiernos peronistas se avanzó mucho y con gobiernos neoliberales se estanca y solo se apunta al mantenimiento y no al desarrollo o fabricación”, escribieron en colaboración varios referentes del gremio en la planta.

“Esperamos que el Frente de Todos –nuestro gremio, Asociación del Personal Aeronáutico (APA), es parte porque hemos militado toda la campaña del 2019–, se apoye en los trabajadores, haga las inversiones necesarias y ponga a directores que no se olviden que la fábrica es del pueblo, cosa que tal vez el actual directorio se olvida. No desperdiciemos la oportunidad de tener un futuro promisorio y ser un centro de excelencia aeronáutica para Latinoamérica”, según reseñan críticamente los compañeros del gremio aeronáutico.

El orgullo de trabajadores les permite recopilar entusiasmos: “Hay proyectos que vienen de años anteriores como el avión Pampa III y la modernización del Pucará, mantenimiento de Hércules, Grob, Fokker, aviones comerciales. Existe una mano de obra de gran especialización y calidad. Hay proyectos nuevos como el IA 100 y otros que pueden surgir si todos apuntamos a que la fábrica crezca. Es una cuestión de Estado para la defensa y soberanía del país. Tenemos la esperanza y como trabajadores y afiliados a APA estaremos para apoyar el proyecto como siempre lo hemos hecho”, señalan categóricamente.

 

EL ARTE DE RESTAURAR

Impacta la cantidad de trabajadores alcanzados por subsidios en los sectores críticos y los montos de la inversión pública realizada. Tras los ATP de 2020 hubo un giro en la política de subsidios. Durante el mes de mayo, 580.000 trabajadores percibieron el salario complementario (Repro), lo que supuso una inyección de $11.000 millones. En términos de la cobertura de los sectores más afectados por la pandemia, más del 60% de los trabajadores que fueron beneficiados por el programa pertenecen a pymes de hasta 100 trabajadores.

Las empresas industriales dadoras de mano de obra en la zona sur del conurbano incluido el Gran La Plata (Astilleros Río Santiago, Cervecería Quilmes, Destilería YPF, polo petroquímico de Ensenada) contratan productos terminados y servicios a gran cantidad de empresas pyme, muchas de ellas con talleres y plantas de fabricación propias.

Muchas pymes industriales que están utilizando los Repros son empresas de Quilmes, Ezpeleta o Avellaneda que tienen contratos en la destilería de YPF, a veces en Tandanor o en el complejo petroquímico de Ensenada y son contratistas de los grandes jugadores industriales de la PBA.

En la UOCRA la rotación del personal contratado eternamente a término degrada la mano de obra al realizar trabajos permanentes como si fueran servicios eventuales y temporarios. Los observadores de la pesada interna del gremio del “Pata” Medina ven ahí el origen de las costumbres prebendarias en la contratación que dan origen a las desesperaciones y violencias entre trabajadores.

A veces los trabajos realizados se acercan a la herrería fina o la calderería liviana, como la restauración de la Confitería del Molino, donde por las mañanas los orgullosos trabajadores de gran especialización ponían en los andamios el cartel de “realizado en los Astilleros Río Santiago” antes de empezar la colocación de las marquesinas de gran detalle artístico.

LA SOBERANÍA ES TENER LA PRODUCCIÓN EN CASA. 

El Fondo Nacional de la Defensa (Fondef) es un porcentaje del presupuesto nacional que fue votado para usarse en equipamiento de las FF.AA. Expertos de la industria de armamentos a nivel mundial han reconocido que los estados que invierten en la industria para la defensa tienen un crecimiento mayor del PBI. Fierros más desarrollo, una cuestión que no debería ser tomada como una mala palabra mientras se cumplan los principios que rigen nuestra vida democrática. Los que más invierten en Defensa –al contrario de lo que se suele pensar que es un gasto inútil– tienen un crecimiento directo del PBI y aumentan mucho la capacidad instalada de la industria pesada.

Las grandes superficies que fueron asignadas a Fabricaciones Militares siguen vivas. Pese a las estocadas de los años 90 bajo los gobiernos neoliberales de Carlos Menem y los lanzazos por los flancos para rematar al caído que Macri intentó para coronar su faena con 1.200 despidos, los trabajadores del Estado saben que el corazón de FM está débil pero latiendo.

Gustavo Vilches es secretario general de la CTA seccional Villa María (Córdoba) y realiza un recorrido por la actualidad laboral de las plantas: “En Río Tercero se compró un reactor para la planta química para la fabricación de nitrato de amonio y cortar el ciclo de destrucción de FMRT. Desde fines del 2015 destrozaron, desmantelaron, vaciaron. Comienza un ciclo de recuperación con la venta de solución al 60% (grado fertilizantes) y ácido nítrico, para lo cual se agregó un turno de trabajo. En la planta metalmecánica avanza el proyecto de puesta en valor del proyecto de vagones ferroviarios”.

En Villa María el sindicalista señala que “con el macrismo tuvimos 78 despidos y la semana pasada fueron reincorporados 16 compañeros que previamente habían trabajado como cooperativa de trabajo formada a partir de la iniciativa de CTA de Villa María que la nueva gestión contrató. Ahora están siendo convocados otros 17 compañeros para ocupar esas vacantes desde el 1 de julio. Fabricamos para mineras peruanas el explosivo Master-mix en grandes cantidades además de Nagobil para las canteras de Córdoba y el gelamón, para minería en San Juan. Se suma la pólvora para balas y cartuchos de FM Fray Luis Beltrán y armerías privadas.”, resume “Cartucho” Vilches.

El ingreso de personal es lento para las necesidades de los aspirantes y las localidades que se ven beneficiadas por la mano de obra utilizada. En la planta de Fray Luis Beltrán de Santa Fe se agregó un turno debido a la salida de chalecos antibalas para varias policías provinciales. En Jáchal (San Juan) entró nuevo personal a la planta y se reactiva el servicio de voladuras con explosivos para minería.

El despertar nocturno para ir en bicicletas, motos y autos de viejo modelo a la fábrica vuelve a suceder. El músculo obrero se comienza a desperezar para mover al gigante dormido. Las multiplicadoras estatales de mano de obra mueven las economías locales y despiertan la esperanza de decenas de pueblos y ciudades anestesiadas por la noche macrista.

 

“DESCULATAR HORMIGAS”.

Fábrica que se abre, fábrica que produce. Lo primero que produce es trabajo, “un lujo en estos tiempos”. Se conoció un plan de reconversión de las instalaciones de Fabricaciones Militares de FanAzul. Fue girado al Congreso un proyecto para desarrollar una industria nacional de cannabis medicinal y cáñamo industrial. Por iniciativa del Ministerio de Desarrollo Productivo encabezado por Matías Kulfas, el Gobierno anunció la presentación de un proyecto para regular la cadena de producción y comercialización de la planta, sus semillas y productos derivados para uso fabril y/o medicinal.

Los amplios terrenos de la planta permiten iniciativas de tipo agropecuario: “Es una de las industrias emergentes más importantes del mundo y abre una agenda de producción, inversión y desarrollo regional que promete generar muchos puestos de trabajo y exportaciones”, según el presidente de la Cámara Argentina del Cannabis (ArgenCann).

La iniciativa fue elaborada por los trabajadores de Fabricaciones Militares de FanAzul, la empresa estatal desguazada durante la gestión de Mauricio Macri. Hace pocos días nueve trabajadores azuleños recuperaron su puesto y se suman a 14 que ya fueron reincorporados en tareas de puesta en marcha de la fábrica abandonada por tres años. Es un paso hacia la reactivación de la planta que históricamente producía explosivos para la minería.

Vanina Zurita, secretaria de formación de ATE Provincia de Buenos Aires, señala que hay varios proyectos: el desguace de material bélico de la Marina, el tratamiento del asbesto contaminante residual de calderas y techos o aislamientos de hospitales y escuelas y su disposición final, la fabricación de nitroglicerina medicinal.

El “Tero” Luján, uno de los pocos reincorporados de los 230 despedidos en 2017, señala con sinceridad: “En este momento si hay que desculatar hormigas para poder laburar lo hacemos. Pero yo no me olvido de que esta fue una fábrica de pólvora y explosivos, donde uno de los explosivos como el Master-mix, entre otros, era fabricado con una cuidadosa ingeniería que incluye 90% de nitroglicerina”.

Luján fue secretario de Organización del gremio estatal y participó del acampe que sostuvieron los trabajadores para resistir el cierre. Padeció como tantos otros la maniobra de espionaje macrista que recayó sobre los despedidos de la fábrica militar Fanazul, de la cual acusan al intendente local de Juntos por el Cambio. Y apoya las iniciativas de todo tipo para volver al trabajo.

LA DISTANCIA DE PERÓN A PAOLO ROCCA. 

“Nacionalizamos, comprando y pagándoles, los transportes, puertos, teléfonos, silos y elevadores, frigoríficos, servicios de gas y energía, el Banco Central, creamos la Flota Mercante, que llegó a ser la cuarta del mundo, y dimos al país transportes aéreos. Industrializamos la Nación facilitando la instalación de industrias pesadas. Asimismo, fabricamos gran cantidad de maquinarias y automotores. Sirvan ejemplos: en textiles y afines importábamos de Inglaterra por un valor de 100 millones de dólares anuales. En 1954, esa cifra se redujo a medio millón anuales; Inglaterra nos vende combustible por valor de 350 millones de dólares por año. La locación de servicios con la Standard Oil de California, los comprometía a explorar parte de nuestro subsuelo y extraer el petróleo que hubiera, que debía ser entregado en su totalidad a YPF para su comercialización”, analizaba Juan Perón en 1957.

Tras su duro enfrentamiento con las fuerzas de la Asociación de Empresas Argentinas (AEA) que capitanea Paolo Rocca, el “Vasco” De Mendiguren señaló: “La Unión Industrial Argentina existe para impulsar un proyecto nacional para el desarrollo inclusivo del país, articular con los trabajadores y con los gobiernos que elige la gente. La nueva conducción no representa eso, porque no es resultado de un proceso interno transparente”.

Parece ser que el ciclo de rupturas y continuidades revuelve las miserias de la reacción para mostrar sus políticas antiobreras y antinacionales.

 

(*)Nota publicada en  Radio Gráfica. 

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