Cuando la memoria es vida: Dario y Maxi presentes

Cuando la memoria es vida: Dario y Maxi presentes 

Hace 19 años atrás, la Argentina presidida por Eduardo Duhalde – presidente de facto -, transitaba por aquel entonces una de las crisis políticas, económicas y sociales más grandes vistas en democracia. 

Por: Carolina Rodriguez  (@carola.defuego)  y Nicolás Torres (@vamos_viendo73)

Las protestas, marchas y reclamos por salarios dignos y subsidios de desempleo eran habitué en las calles de CABA y GBA.  Así fue que el 26 de Junio del 2002  varias agrupaciones se encontraban concentradas en el Puente Pueyrredón – ubicado en la localidad de Avellaneda – cuando el brazo opresor del Estado, acata la orden de represión del aquel entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá. El resultado de ella fueron más de 30 heridos y lo peor, las muertes de dos jóvenes manifestantes: Dario Santillán y Maximiliano Kosteki. 

Desde el día en que aconteció lo que se denominó “La masacre de Avellaneda”  hasta el presente pandémico , sus compañerxs de lucha visibilizan constantemente que a través de la unidad y la organización, se puede transformar la muerte en vida. La estación de tren que los vio morir, luego los vio renacer. Actualmente y tras arduas batallas, no sólo la ex estación Avellaneda lleva sus nombres. sino que también, talleres, espacios de reflexión y recreación, escuelas populares y copas de leche,  murales, frentes populares y radios, llevan su legado como estandarte. El arte y la cultura, son la transformación de la tragedia en una alegre rebeldía. 

Kosteki y Santillán, están. Se ven por todas partes. Sus caras, nombres y consignas, aparecen en pintadas, graffitis, carteles, etc. Cada 26 de Junio, la estación Dario y Maxi se ve más transitada de lo que acostumbra, pues muchas personas agrupadas o no, se dan cita en el Puente Pueyrredón y así – parafraseando a Vicente Zito Lema – cortar los puentes y las calles para no cortar el dulce hilo de la vida. En el transcurso de todos estos años, se han sumado bandas, murgas, agrupaciones feministas que han hecho carne el reclamo y es por ello que si bien el epicentro es en la mencionada estación, se realizan en todo el país, festivales con presencia de artistas y personalidades en memoria de los militantes populares asesinados en el 2002, renovando el pedido de justicia y manteniendo viva la llama de quienes han dado su vida en las luchas populares. 

El paso del tiempo, no ha hecho mella en lo legítimo del reclamo, pues si bien la historia cambia, y los acontecimientos son distintos, la ley siempre acciona a favor de quienes más poder tienen. Por ello, en cada disputa educativa, salarial, en cualquier provincia, sus figuras están ahí. Son la memoria viva que motiva día a día el accionar de todxs aquellxs que entienden que si el presente es de lucha, el futuro es nuestro.

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