Absurdistán

Absurdistán

Cuando a un afgano le preguntan qué significa la palabra “Afganistán”, responde simplemente: País en el que viven los afganos. Si a los peruanos nos preguntaran qué quiere decir “Absurdistán”, podríamos decir: país en el que imperan los absurdos. Aludiríamos así, al Perú. Y es verdad que aquí, en nuestro tiempo, pareciera haberse impuesto el reino del absurdo, por lo menos en el plano de la política. Veamos.
Por: Gustavo Espinoza Montesinos

 

En 1980, hace 41 años, el señor Iber Maraví, que frisaba los veinte años tuvo una acción vinculada a una mujer joven -Edith Lagos- que apareció muerta luego de un poco claro enfrentamiento armado. Fue un supuesto “acto terrorista”. La policía de entonces ¿Lo detuvo? ¿Lo persiguió? ¿Lo encarceló? ¿Presentó denuncia contra él? No. Nada de eso sucedió. Las autoridades judiciales ¿Hicieron algo? ¿Lo procesaron? ¿Lo sentenciaron? Tampoco. Unos y otros, policías y jueces, consideraron el hecho como una anécdota en la tumultuosa vida ayacuchana de aquel tiempo. Y todo quedó ahí.
Hoy, 41 años después, Rossana Cueva y el Canal 5 de la TV consideraron el hecho como una prueba irrebatible de la filiación Senderista del señor Maraví, y exigieron su renuncia inmediata al portafolio de Trabajo. “No puede permanecer un minuto más en ese Despacho”, dispuso la Tercera Vice Presidenta del Congreso la señora Patricia Chirinos, como si ella fuera la propietaria del puesto en disputa.
A propósito de doña Patricia, hoy propietaria del histórico Hotel Bolívar gracias al deceso de su esposo, el anciano banquero León Rupp, fallecido a poco de la boda legando su cuantiosa herencia; ella fue alcaldesa de La Perla en representación de “Chim-Pum Callao”, una Organización criminal (sí la llamó el Poder Judicial), y socia de Akex Kouri -a quien visitara en prisión- y Félix Moreno, aun tras las rejas. Pero no importa.
Pensemos un poco: ¿Si el señor Maraví no hubiese sido designado Ministro de Trabajo el 29 de julio pasado, ¿habría motivado el interés de los inquisidores de hoy? Seguramente no. Habría vivido hasta el fin de sus días como un ciudadano de a pie, dedicado a sus menesteres habituales, sin llamar la atención de nadie. Pero como el Presidente Castillo lo hizo Ministro, y como responde al interés de sus adversarios minar su Poder a cualquier precio, entonces el señor Maravi tendrá que ofrecer su cuello, como pavo en feria.
El pasado 27 de agosto, el Parlamento otorgó su confianza al Gabinete Bellido. Esto significa que le concedió lo que se llama “Un Voto de Investidura” para que asuma su función y cumpla su tarea. 48 horas más tarde, los congresistas demandaron la salida de dos ministros y anunciaron que, luego exigirían la caída de dos más, y así sucesivamente. ¿Y la “confianza? ¿Se extinguió?
Recordemos: el 11 de abril pasado Pedro Castillo obtuvo casi el 19% de los votos y logró el primer lugar en la primera ronda electoral. El 6 de junio ganó definitivamente la elección y fue ungido Jefe del Estado a despecho de sus adversarios. que invocaron al cielo para que Dios cambiara el rumbo de las cosas. El 19 de julio, y contrariando todas las exigencias planteadas por sus adversarios, el señor Castillo fue proclamado Presidente por el JNE, y ocho días después instaló su Gobierno pese a la desaforada protesta de “la otra parte”, que tocó desesperadamente la puerta de los Cuarteles clamando por un Golpe de Estado que cambiara el rumbo de las cosas.
No obstante tales exigencias, las demandas y las rogativas planteadas, la institución castrense hizo honor a su función, y no optó por la alternativa que le invocaba abandonar su función no deliberante, y convertirse en asaltante del Poder. Lo absurdo aquí, por cierto, es simple: que haya habido quienes –perdiendo las elecciones- exigieran que los uniformados les sacaran las castañas del fuego, y anularan los comicios pasados.
Pero también es absurdo el manejo que se da al caso del Secretario General de Perú Libre. Como dicen en redes, la derecha, de cerrito en cerrito, ha construido un Cerrón. Y es que, en efecto, ha agigantado la capacidad operativa de un hombre presentándolo como capaz de todo: nombra ministros, digita al Presidente, lava activos, malversa fondos, manipula al gobierno, organiza Mafias en su región, decide políticas de Estado, arrincona a Pedro Castillo. Un poco más y lo encumbran como el Popeye de la política peruana. Solo le falta consumir espinacas.
Lo real es que lo acusan de todo, pero ocultan un hecho medular; fue condenado no por robo, ni peculado, ni malversación de fondos; sino por Negociación Incompatible. ¿Saben lo que es eso? Es una falta administrativa que no constituye delito penal, pero aquí, en Absurdistán, le han dictado sentencia. ¿Y el tema de los Brevetes, es una Mafia? Si, Involucra a 27 personas, 20 de las cuales son fujimoristas y 4 apristas. ¿Alguien dice algo de eso? ¿Mávila Huerta? ¿Rossana Cueva? ¿Miagros Leiva? ¿O tal vez Phillips Butther o Beto Ortiz?. No. Nada, ni nadie. Todos, hacen Mutis en el Foro, como en la antigua Roma.
No olvidemos: cuando Fernando Belaunde fue electo Presidente, nombró “Secretario del Consejo de Ministros” a su sobrino, Victor Andrés García Belaúnde. ¿Alguien le enrostró eso? ¿Alguien dijo “nepotismo”?.
Y dicen que un anónimo trabajador del hemiciclo dijo haber escuchado al congresista Montoya confiarle a otro de su bancada, un secreto: Me aseguran que este Thedorakis que ha muerto, era Senderista. Le componía la música a Abimael, para que bailara. ¿Habrá estado con Maravi el 80 en Ayacucho? Hay que pedir informe a la Dincote.
Es que el Perú de alguna manera ¿ya es Absurdistán?

 

También publicado en Diario Uno Perú.  

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