PLANTEMOS UN PARQUE: “Una propuesta de planificación para generar nuevos espacios verdes en el Partido de Almirante Brown”

PLANTEMOS UN PARQUE: “Una propuesta de planificación para generar nuevos espacios verdes en el Partido de Almirante Brown”

En la localidad de Claypole – más específicamente a la vera del Arroyo San
Francisco, sobre la Avenida Alsina – se puso en marcha el “Proyecto Hábitat” que cree
fuertemente en la lucha colectiva vecinal por preservar espacios verdes. El reclamo es
concreto: Lxs vecinxs piden al intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, poder
construir un parque comunitario donde puedan realizarse actividades recreativas,
deportivas, y de educación y protección ambiental.
Por Carolina Rodríguez (@carola.defuego)

 

En la localidad de Claypole – más específicamente a la vera del Arroyo San Francisco, sobre la Avenida Alsina – se puso en marcha el “Proyecto Hábitat” que cree fuertemente en la lucha colectiva vecinal por preservar espacios verdes. El reclamo es concreto: Lxs vecinxs piden al intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, poder construir un parque comunitario donde puedan realizarse actividades recreativas,
deportivas, y de educación y protección ambiental.
A principios del mes de Octubre del corriente año, se llevó adelante un encuentro en el espacio verde recuperado por lxs vecinos, con la finalidad de visibilizar la situación actual del barrio, como así también poner en discusión la situación de otros barrios diferentes que transitan la misma situación.
Lxs vecinxs agrupadxs, y con el apoyo del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), se encuentran actualmente en la promoción de la construcción comunitaria de un Parque público, ecológico, deportivo y recreativo. Dicho espacio, es uno de los principales frentes para frenar el avance inmobiliario, como así también terminar con los basurales que se generan en los pocos espacios verdes que hay en la zona. Además, la región se encuentra en un estado extremadamente vulnerable a las inundaciones, y es por ello la insistencia en crear un gran biocorredor urbano para la fauna y biodiversidad nativa, donde el humedal y la presencia de tierra y plantas, funcionen como esponjas que retienen lluvias excesivas.
Volver atrás y poner en riesgo la salud de lxs que habitan el espacio, no es una opción. Si se lotean los terrenos y se construye, no sólo se pierde un espacio verde recreativo que viene siendo construido y mantenido por vecinxs y organizaciones sociales, sino que también disminuirá notablemente la flora y la fauna local. También, hará que la zona sea más vulnerable a las inundaciones tras la menor posibilidad de absorción de agua que depara en el arroyo, e inevitablemente generará un aumento de la temperatura en el ambiente dejando al barrio más vulnerable a las olas de calor que se avecinan.
La situación que se expone, no solo tiene en cuenta a las generaciones actuales, sino que también toma en cuenta a las generaciones futuras que, ante el avance del cambio climático, se verán en manos de lluvias más extremas y temperaturas promedios más altas.
La solución es ahora, y la soberanía territorial y alimentaria, inminente.
¿Qué pasó en el festival y cuáles fueron las temáticas que se trataron?

 

El sol resplandecía y la temperatura óptimamente primaveral. A medida que se acercaban las 16 hs, lxs vecinxs agrupadxs en conjunto con profes y organizaciones sociales, se encontraban esperando a la gente que quisiera asistir. Niñxs corriendo de aquí para allá, feria de emprendedores autogestivxs, espacio de reflexión acerca de la flora y fauna del territorio, torneo de penales, y música abrazaron a las personas que transitaron el parque.
Además de pasar un grato día, la visibilización de la problemática era concreta: los avances inmobiliarios dejan cada vez menos espacios verdes, sin tomar en cuenta las condiciones del lugar. El dinero se convierte siempre en la forma de valor más importante sin tener en cuenta – o sin importar -las consecuencias.
Es notable lo peligroso que está siendo el hecho de que la humanidad cada vez consuma más alimentos con agrotóxicos y frutas y verduras de plástico; así mismo que la contaminación del agua genere enfermedades crónicas, y que las inundaciones que se provocan por la falta de humedales y construcciones masivas se cada vez mayores.
La desidia imperialista, ha modificado el terreno de manera tal, que desde hace varias generaciones, toda nuestra vida se encuentra sesgada en el plan de unos pocos. Sin embargo, siempre somos muchxs también los que vemos, visibilizamos y accionamos sobre estas causas.
Una de las charlas que se brindaron, planteaba la resignificación de las plantas consideradas malezas, para empezar a llamarlas buenezas. En este sentido, la promoción de plantas y yuyos que encontramos generalmente a nuestro alrededor y que son parte de la flora de la región, puede ser tan beneficiosas para nuestra salud, y no lo sabemos.
El negocio que hay detrás de la industria farmacéutica nos oculta los grandes remedios que encontramos en los yuyos de los parques. El uso de caléndulas, de diente de león, entre otros, es muy beneficioso, y sin embargo, está ahí para nosotros y no lo sabemos. Las personas que se abocaron a dar la charla, justamente hacían hincapié en esta cuestión: “Es normal que no sepamos estas cosas porque siempre nos la han ocultado, pero es una tarea muy importante, empezar a conocer, y actuar sobre ello, para que nosotrxs y las generaciones futuras, puedan acceder a otras posibilidades por fuera de la industria”
Otra de las temáticas que se trataron fue el espacio de recreación para niñxs y personas del barrio. Con gran esfuerzo, quienes llevan esto adelante consiguieron realizar una canchita de fútbol – que además tiene aro de basquet -, para poder brindar a las personas de los alrededores un espacio donde practicar algún deporte, como así también generar un espacio de recreación. Sabemos lo importante que es tener espacios verdes cercanos para poder tener un momento de distracción y esparcimiento, que permita salir de la matrix al menos por un rato.
El cultivo de flora propia del lugar, también fue otra de las temáticas a tratar, y que le da un poco también nombre al proyecto “Plantar un parque”. La idea es que a través de poder recuperar un poco de la flora y de la fauna perdida, las condiciones de hábitat del lugar puedan ser un poco más naturales y armónicas. En este sentido, el mantenimiento del espacio verde, no sólo garantiza el freno del negocio inmobiliario, sino que también garantiza que este espacio verde no se vuelva un basural como era antes. Todxs beneficiadxs.
Esta propuesta e incentivo, viene acompañada de la participación de la gente del barrio, y que estas personas puedan apropiarse del espacio arrebatado. Hoy día, no nos podemos percibir soberanxs en la medida en que también no se garantice la lucha por estos espacios, por condiciones de vivienda digna, de alimentación sustentable y de condiciones de vida amables. No hay posibilidad de mirar un mundo mejor en la medida en la que no nos unamos y convirtamos esto en propio. Ya la culpa no es del otrx, ahora la responsabilidad es de todxs.

 

 

Si querés, podés firmar el petitorio online y sumarte al pedido de lxs vecinxs:

https://www.change.org/p/por-un-parque-p%C3%BAblico-para-claypole

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